Monta tu plato

Monta tu plato. Sin contar, sin complicarte.

Empieza con un cereal integral o un tubérculo, añade una legumbre y completa con verduras y hortalizas. Después construye una salsa y hazlo tuyo.

No necesitas medir el plato. Las tres piezas forman una estructura visual; tú ajustas la cantidad a tu hambre y a tu día.

Completo aquí significa que el plato reúne un cereal integral o un tubérculo, una legumbre (también tofu o tempeh) y verduras y hortalizas. Es una estructura general, no una medición exacta de cantidades ni una evaluación de todas tus necesidades.

Lámina del plato: tres piezas visualmente equilibradas y una salsa al lado.
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Tres piezas visualmente equilibradas

Monta tu plato.

Es una estructura visual, no una prescripción cuantitativa. Te recomendamos empezar por el cereal o el tubérculo; después puedes seguir en cualquier orden.

Pieza 1, Cereales y tubérculos: sin elegir. Pieza 2, Legumbres: sin elegir. Pieza 3, Verduras y hortalizas: sin elegir.

Reinicio seguro

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Se eliminarán los alimentos, la salsa y las preparaciones de esta página. No hay datos guardados fuera de ella.

Fig. I Cómo funciona

Libertad con guía

Una secuencia clara, con libertad para elegir.

Te recomendamos empezar por el cereal o el tubérculo. Las tres zonas están disponibles desde el principio y puedes completarlas en cualquier orden; el plato permanece visible y te indica qué parte falta sin puntuar ni juzgar.

  1. 01 · Cereales y tubérculos

    Un cereal integral o un tubérculo. Elige una opción.

  2. 02 · Legumbres

    Una legumbre, tofu o tempeh. Elige una opción.

  3. 03 · Verduras

    Verduras y hortalizas. Elige dos; una tercera es opcional.

  4. 04 · Salsa

    Ahora haz que esté rico. Combina componentes y confirma tu mezcla.

  5. 05 · Después

    Qué cocinar y cómo prepararlo. Recetas afines y métodos por ingrediente, sin tiempo total inventado.

Constructor de salsa

Sabor por capas, no una receta cerrada.

La salsa se construye componente a componente: base o cuerpo, acidez, profundidad o aroma y ajustes opcionales. Los siete ejemplos son ideas editables, nunca recetas obligatorias.

Los alérgenos relevantes aparecen antes de confirmar. Revisa la etiqueta del producto cuando corresponda.

Fig. II Del plato a la mesa

Cuando termines el plato

Te decimos qué cocinar con ello.

El resultado enlaza con las recetas de la biblioteca que más se parecen a lo que has elegido, con lo que coincide y lo que cambiar. Y cada alimento abre su ficha de preparación: métodos, rangos de tiempo, dificultad y textura.

El límite importa

Estructura visual, no prescripción cuantitativa.

La herramienta enseña una estructura general y no sustituye una adaptación individual cuando existen necesidades clínicas.

No evalúa tu salud ni convierte el plato en una recomendación médica individual.